Es una aventura ‚Äď Sai Baba

El Cuerpo Humano, tan lleno de destrezas, tan capaz de las mayores aventuras, es un don de Dios para cada uno de ustedes. Debe ser usado como una balsa sobre la cual pueden cruzar este siempre agitado mar de los cambios que yace entre el nacimiento y la muerte, la esclavitud y la liberación. Despierten a este deber primordial mientras sus facultades físicas y mentales son agudas; despierten mientras su poder de discernimiento está vivo. No pospongan la botadura de la balsa, pues pronto ya no servirá. Puede llegar a estar agobiada por la enfermedad de manera que toda su atención tendrá que ser dedicada a su mantenimiento. ¡Piensen en la incomparable alegría que surgirá dentro de ustedes cuando se vayan acercando a la ribera de la Liberación ! Naveguen seguros en las agitadas aguas de los cambios. Sean un testigo, no anhelen el fruto de la acción, dejen la consecuencia de todos los actos a la voluntad de Dios: él es el hacedor; ustedes no son sino el instrumento. Persigan fines más nobles, tengan ideales más grandiosos; los placeres sensuales son baratijas, trivialidades. Los sabios descubrieron las disciplinas que los mantendrían imperturbables ante la derrota o la victoria, la pérdida o la ganancia. Apréndanlas, practíquenlas; establézcanse en La Paz que nada perturba.

La sabiduría es el excelso premio de la gran aventura del nacer, vivir y morir.

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba